
hace poco, en un viaje a una playa de las cruces, tuve la oportunidad de conocer un árbol bastante singular. Era un árbol gigante, tosco, como de cemento. en vez de ramas y hojas tenia una masa verde con forma de dinosaurio. pero nada de esto me llamo la atención hasta que una noche mientras miraba las estrellas, éste, comenzó a iluminar el lugar. lo hizo través de grandes y fugaces destellos de luz. debo reconocer que en un principio me asuste; no entendía nada. como podía un árbol producir luz en medio de la noche? me había quedado helado y sin poder mover un músculo... "debe ser el reflejo de luz de algún otro lado" recuerdo que dije para calmarme y entonces volvió a ocurrir... estas explosiones provenían del centro de este ser y no pararían.
- Quien esta ahí! -pregunte con mi mejor voz de macho-
-Aquí no hay nadie -respondió una voz con timbre de cedro-
-Quien ha dicho eso
-Aquí no hay nadie... mas que tu y yo-dijo el árbol de una forma un tanto burlona-
no podía creer lo que estaba pasando...
- Los arboles no hablan -me dije en voz baja-
- Claro que hablamos -respondió esta cálida y antigua voz- bueno... ocacionalmente, casi nunca diría yo, pero eso no es porque no disfrutemos de un buen dialogo, sino porque no mucha gente se detiene a charlar un rato con nosotros. tu no vas conversandole a todo el que se te cruce -me dijo riendo- aunque tal vez no seria muy malo que lo hicieras. ustedes los humanos...
- para, para, para. -interrumpí- como nunca antes había escuchado de alguien que hablara con arboles?
-pero como no! si mucha gente nos habla: nos cuentan sus sueños, sus miedos, los chismes del día y uno que otro secreto del alma.
-ah claro, pero una cosa es que la gente les hable y otra cosa muy diferente es que ustedes respondan....
-ahhh pero lo hacemos... siempre lo hacemos. la gente arranca de sus hogares, deja sus trabajos o sus labores y buscan un lugar donde estar tranquilos, algunos van a la playa y se sientan por horas frente al mar, otros se van al campo y capean el sol con un poco de nuestra sombra.
- si, la gente busca estar lo mas sola posible para meditar
-ahí te equivocas -me dijo con una energía ensordecedora- ellos no buscan la soledad, ellos acuden a nosotros para conversar, para recibir consejos, y nosotros, con nuestra sabiduría milenaria, se los damos.
me sentía observado y me estaba poniendo nuevamente incomodo en cuanto ocurrió otro destello de luz.
-y por que esos destellos de luz
- has escuchado el dicho "el sol brilla para todos" ?
-si -respondí-
-bueno, nosotros no brillamos para todos... brillamos para quien merezca nuestra amistad
-y como sabes tu quien se la merece y quien no -respondí un tanto ofuscado-
-te has sentido solo alguna vez, estando rodeado por personas?
-mas de una vez-respondí-
-pues nosotros nos sentimos así todo el tiempo, los niños pasan y nos cortan ramas, los adolecentes nos tatúan corazones de amoríos que al día se olvidan, y los adultos nos talan para hacer muebles.
sentí tristeza, pues nunca hice algo para evitar estas acciones.
-pero tu eres diferente -me dijo brillando como una estrella- tu viste cuan solo y descuidado estuve durante el día y decidiste venir a hacerme compañía en la noche.
me sentí avergonzado pues yo solo buscaba arrancar del bullicio de la gente
-no viniste a pedirme un consejo ni viniste a contarme chismes... tu, simplemente te acercaste, me miraste detenidamente para darme a entender que sabias que yo estaba aquí, y te sentaste a mi lado. Esto, te convierte en mi amigo -concluyo-
lo mire unos instantes , me acurruque junto a el, y conmovido respondí:
-y esta conversación, el milagro de tu luz, y tu amistad, me convierten tu protector.
