
escuchaba tu disco y cada canción me embriagaba de nostalgia... no recordaba ni tus labios, ni tu pubis, ni esa cintura a la cual me aferraba mientras me perdía en tus besos... no recordaba ni tu voz ni esos abrazos de despedida largos y tristes, no percibía tu aroma ni sentía tus manos sobre mi piel... tu presencia... tu presencia a mi lado, era la que no podía sacar de mi mente.
